Edicion Marzo 2007
Año VI - 16 páginas
notibero2000@yahoo.
es
80 ANIVERSARIO DE LA DIRECCION GENERAL DE LA POLICIA DE TRANSITO
Una reciente fiscalía del CFIA reveló fallas en el diseño de la carretera Bribrí a
Sixaola, lo cual provocó que la obra se
licitara con un cartel incompleto.
A criterio
de los ingenieros encargados de la investigación y suscrito en un extenso informe, una vez adjudicada la obra,
las especificaciones del cartel fueron modificadas
varias veces, sin
sustento técnico
suficiente.
Además se indica, que las modificaciones redundaron en renegociaciones con la empresa adjudicada, lo cual
alargó el plazo de entrega y aumentó el
costo del proyecto.
Los fallos en el diseño van desde el desempeño deficiente de la ruta y la impotencia de sus alcantarillas que no paliaron la
inundación de enero de 2005, que generó
daños en la vía que no se reparan aún.
DETERIORO POR INUNDACIONES
Durante la ejecución de la obra, se produjeron tres grandes inundaciones, cuyos
efectos no fueron previstos al contratar la
obra, a pesar de ser una zona que sufre
de crecidas recurrentes.
La del 2002 dio
como resultado que se atascaron las alcantarillas lo que produjo erosión aguas
abajo, erosión de
cabezales aguas
arriba y erosión
del material sobre
los cabezales.
En la de noviembre del 2004, se
registraron daños
en otras alcantarillas mayores, por
el efecto vertedero que se produjo
en el lado izquierdo de la vía.
La carretera
quedó en una situación muy vulnerable.
En enero del 2005, hubo otra inundación
que sumergió la vía en una distancia de
25,9 km, lo que equivale a 81,7% de la
longitud total.
Entre los daños destacados sobresalen el arrastre del material
de talud y socavación al pie, lo cual dio
como resultado un corte prácticamente
vertical en 12 400 metros de la carretera.
Además, se repite la insuficiencia en alCOLEGIO FEDERADO DE INGENIEROS Y DE ARQUITECTOS
devela fallas en el diseño de la carretera Bribrí a Sixaola
Una Auditoría del Colegio Federado de
Ingenieros y de Arquitectos de Costa
Rica descubrió fallas en la gestión de
la ruta No.
36, que culminaron en la utilidad deficiente de las alcantarillas, y,
severos daños en la calzada producto
de las inundaciones del 2005.
Estos
daños aún no han sido reparados.
cantarillas, deslizamientos, levantamientos en la carpeta asfáltica y el
espaldón, y daños por correntadas
que ocasionaron destrucción total
en cinco puntos de la carretera.
El estudio del CFIA no encontró daños estructurales en el pavimento, ni
en alcantarillas ni puentes.
De hecho, aún a la fecha se puede observar que cortes de más de un metro
de altura de los espaldones lavados,
se mantienen verticales, sin derrumbes.
Sin embargo, los daños de esta ruta
no han sido reparados a la fecha,
como tampoco edificadas las obras
de mitigación de
impactos negativos previstas.
Por
tanto, la carretera
está en situación
muy vulnerable en
caso de que ocurra otra inundación
característica de
la zona.
Adicionalmente, en varios
tramos de la ruta la hacen agudamente insegura para el tráfico de
vehículos.
REPARACIONES URGENTES
Con relación a las reparaciones que
necesitaba la carretera, la Comisión
Nacional de Emergencias (CNE) recibió recursos de Consejo Nacional
de Vialidad (CONAVI) para atender
el caso; sin embargo, se suspendió
la licitación, por cuanto la CNE tenía dudas sobre la calidad del trabajo ya ejecutado; y que persistía un
diferendo de opinión respecto a la
calidad de los planos constructivos
suministrados por el CONAVI.
Por su parte, la Contraloría General
delaRepública,fiscalizó diversas etapas
del proyecto, donde
logró determinar que
faltó mantenimiento
oportuno de la obra.
También detectó falta
de planificación para
las alcantarillas, señalización insuficiente, problemas con
la contratación del
mantenimiento del
puente sobre el río Sixaola - el cual
llevó a un proceso administrativo en
contra del ingeniero involucrado - e
inconsistencias en los pagos con
uno de los proveedores.
DEFICIENCIAS EN LA GESTIÓN
La principal preocupación del CFIA
con respecto a este caso es que no
es la primera vez que una Auditoría
del Colegio devela que las instituciones fiscalizadas, ante una necesidad determinada de infraestructura,
se licita sin claridad en el diseño ni
sustento técnico, lo cual redunda
en renegociaciones directas con
las empresas, con el consiguiente
aumento en los costos y plazos del
proyecto.
Lo que descubre un deterioro del
proceso de gestión, la mala planificación en el desarrollo de los
proyectos, decisiones técnicas sin
sustento, y del concepto de la responsabilidad del ejercicio profesional del ingeniero para acoplarse a
presiones.
En opinión del CFIA, los profesionales responsables de las obras
tienen que retomar el riguroso tratamiento técnico y responsable, de
las destrezas de la ingeniería.
Y más
urgente que en las instituciones implicadas se implemente un proceso de
gestión moderno, empresarial, eficiente y riguroso.
El cometido debe incluir
el dogma de calidad y procedimientos
transparentes.
El CFIA es del criterio de que no es
posible seguir trabajando sin tomar en
cuenta el concepto de responsabilidad
social.
Es indispensable tener clara
la trascendencia social de las obras,
puesto que son fundamentales para el
desarrollo económico y social del país.
E insta a las autoridades competentes
a iniciar las reparaciones de la obra,
por cuanto la vía se encuentra en un
estado de vulnerabilidad total.
Información técnica
Fiscalía de carretera Bribrí- Sixaola
La fiscalía consistió en un análisis de la gestión del proyecto de mejoramiento de la Ruta Nacional No.
36, que corresponde a la carretera Bribrí-Sixaola.
Se incluyó el proceso constructivo y los daños que se presentaron con motivo de las inundaciones ocurridas en enero del 2005.
La carretera denominada Ruta Nacional n.
º 36 se ubica en la zona sureste
del país y se extiende desde Limón hasta Sixaola, en la frontera con Panamá; tiene una longitud de 93,6 km.
El proyecto objeto de la investigación
consiste en el mejoramiento de la sección final de la Ruta n.
º 36, desde Bribrí
hasta Sixaola, que tiene una longitud de 31,7 km.
El trazado de la sección
Bribrí-Sixaola se ubica en la margen izquierda del río Sixaola y es paralelo y
muy cercano a él prácticamente en toda su longitud.
Es importante destacar
que la carretera discurre por la llanura inundable del río.
El proyecto de la carretera fue ejecutado por el Consejo Nacional de Vialidad
(CONAVI).
Diseño incompleto
Los principales problemas de diseño detectados por la fiscalía son los siguientes:
· Durante la ejecución de la obra, fue necesario aumentar el nivel de
la rasante o elevación de la carretera, pues resultaba insuficiente.
· No se calculó adecuadamente la cantidad y capacidad de las alcantarillas, porque el diseño no tomó en cuenta que: i) el drenaje natural del terreno estaba afectado por los canales de las fincas bananeras; ii) la carretera
se ubica en la llanura de inundación del río; y iii) era necesario determinar los
niveles históricos de grandes inundaciones de años anteriores.
· Fue necesario modificar el diseño de pavimento, al sustituir la base
estabilizada con cemento, por una base de material granular, y disminuir el
espesor de la carpeta asfáltica.
El costo era menor que utilizar la base estabilizada, la cual requería del uso de la técnica de prefisuración transversal,
para prevenir fisuras por contracción.
Con estas modificaciones, es de esperar que la carpeta que se construyó, tenga una vida útil menor a los cinco
años.
· El CONAVI decidió dar mantenimiento al puente sobre el río Sixaola,
por el avanzado grado de oxidación que presentaba, sin que la estructura
pudiera calificarse como parte del proyecto.
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