¿Sabe algún T r o t a m u n d o s dónde regalan
besos? Los besos nos hacen sentirnos queridos.
Para
conseguir un beso, es importante ser cariñoso con los demás.
Al pequeño sapo de este cuento solo le falta un beso para
ser feliz.
Si no se lo das tú, ¿quién se lo dará?
En busca de un beso
Había una vez un pequeño sapo que vivía en una charca.
El sapo
estaba contento y era feliz, pues tenía todo lo que podía necesitar:
una cama y mucha agua limpia.
“Un sapo no necesita nada más”, pensaba, hasta que un día.
.
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vio en un agujero de un árbol a dos ardillas que se daban un
beso.
“¡Oh, qué bonito!”, pensó el sapo, y se sintió de pronto muy solo.
–¡Yo también quiero que alguien me dé un beso! –dijo, y empezó
a buscar en seguida a ese alguien.
Por el borde de la charca paseaba una cigüeña.
“¿Querrá darme un beso? –se preguntó el pequeño sapo–.
¡Seguro
que sí! Pero tiene el pico muy largo, no va a ser fácil.
Será mejor
que no le pregunte.
”
Cerca del bosque se encontró un mosquito.
–¡Espera! –gritó–.
Me gustaría darte un besito.
–Tú lo que quieres es comerme, di la verdad –gritó el mosquito–.
¡Pero no me dejaré! ¡Búscate a otro!
Y se alejó volando muy deprisa.
Erwin Moser
Los cuentos de Erwin
están llenos de
ratones, gatos, leones,
sapos…
Si te gustan los
animales, ya tienes una
cosa en común con
este autor.
Si vives en Austria,
ya tienes dos.
Y si te gusta leer, estás
de suerte, porque
los libros de Erwin
están traducidos
al castellano.
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LENGUA 3.
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MATERIAL FOTOCOPIABLE
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